Sector Pesquero

Basilio Otero (FNCP) critica la falta de EPI y que no se concreten las ayudas: “La gente está parando y es lógico. Yo animo a hacerlo”

La bajura advierte que parará totalmente si el Gobierno no garantiza seguridad y rentabilidad

La FNCP indica que, junto con Cepesca, ha planteado a la Secretaría General de Pesca el amarre de la flota, una medida que el Gobierno ha rechazado.


25/03/2020 08:15:00

Flota artesanal FNCP Cofradías Foto: La FNCP incrementa visibilidad en Bruselas con su incorporación a Europêche.
El malestar en la flota es patente y crece a medida que pasan las horas. Si ayer era Javier Garat, secretario general de Cepesca, el que defendía el amarre de la flota de bajura ante los riesgos a los que se está sometiendo el sector -tanto en materia de salud como económicos- por el Covid-19, hoy es el presidente de la Federación Nacional de Cofradía de Pescadores, Basilio Otero, el que aboga porque los barcos queden en puerto. Y no solo los de bajura. “Toda embarcación que viene a puerto a descargar a diario debería parar debido al riesgo”, explica Otero a IP. La preocupación en la FNCP ahora mismo “es enorme”, subraya.

El sector, cuya actividad es considerada “esencial” por el Gobierno y las CCAA como proveedor de alimentos de primera necesidad en el marco del “estado de alarma”, se está haciendo a la mar y descargando en puerto sin las garantías sanitarias necesarias. El problema va más allá de las complicaciones de aplicar las medidas de distanciamiento en los buques. La principal queja es que la gran mayoría de los que salen a faenar lo hacen sin los equipos de protección necesarios.

Gracias a la mediación de Confederación Española de la Economía Social, Cepes, ante el Gobierno, el sector ha logrado ser incluido entre los ámbitos de actividad que deben ser suministrados como mascarillas y guantes. Hasta ahora no era así. Sin embargo, Basilio Otero se queja de que sigue esperando la llamada de Sanidad para gestionar necesidades y entregas. Desde el pasado viernes.

Desde la FNCP indican que, junto con Cepesca, han planteado a la Secretaría General de Pesca el amarre de la flota, una medida que el Gobierno ha rechazado. Por eso, el mensaje del sector al Gobierno es claro: “Si somos indispensables para poner alimento en la mesa de la población, nos tienen que ayudar a que así sea. Que nos den EPIs, que no sancionen a la gente cuando están transportando a marineros en furgonetas de un puerto a otro y que nos garanticen un beneficio”, reclama Otero.  “Si no es así paramos, evidentemente”, apunta el presidente de la cofradías.

El malestar del sector no entiende de colores políticos ni de partidos, dice Basilio Otero. Se muestra crítico con las administraciones autonómicas, con todas incide, y con el Gobierno central. “Nadie nos ha garantizado unas garantías de salud, pese a que desde el minuto uno las hemos solicitado”, dice con relación a los equipos de seguridad.

"Nosotros estaremos del lado del sector. No vamos a permitir que se juegue con la salud de los marineros bajo ningún concepto”

El sector no se ha dado un plazo para adoptar una solución definitiva, pero insiste en que a medida que pasan las jornadas son más los buques que no faenan. “La gente cada día está más enfadada y al final la situación va a romper. Nosotros estaremos del lado del sector. No vamos a permitir que se juegue con la salud de los marineros bajo ningún concepto”, sostiene Otero. “Es algo que la sociedad tiene que entender. Si no se come pescado fresco, se comerá congelado, en conserva o lo que haya en casa, lo que no podemos hacer es poner en peligro la salud de nuestra gente”, asegura.

 

“LA GENTE ESTÁ PARANDO Y ES LÓGICO”

La flota está entre la espada y la pared. Preocupado por la salud del gremio, el colectivo asume al mismo tiempo la responsabilidad que supone ser un sector básico para la sociedad. Sin embargo, en las condiciones actuales no se ven capaces de cumplir con la misión. Al problema de los EPIs hay que añadir las limitaciones de movilidad por carretera de los tripulantes y, clave, el hecho de que la caída de los precios de primera venta no compense ni económicamente asumir riesgos. La falta de concreción de las ayudas anunciadas por el Gobierno -ya sea cuantías, plazos, etc- tampoco beneficia. El sector también sigue esperando la repuesta del Gobierno sobre si puede acogerse la aplicación de ERTEs.

Las razones para amarrar se acumulan y cada día son más los armadores que optan por dejar a la tripulación también confinada en sus casas.

“Trabajamos para proporcionar un alimento de primera necesidad a la población española. Lo dicen todos los políticos. Nuestro Ministerio nos dice que somos fundamentales. Pero estamos poniendo en riesgo la vida de la gente sin garantías de llegar a fin de mes con un sueldo digno”, explica Basilio Otero. “La gente está parando y es lógico. Yo animo a hacerlo”, reconoce.

 

CADA VEZ MÁS BUQUES EN PUERTO

Más del 90 % de la flota del Mediterráneo está amarrada. En el Golfo de Cádiz cada día “caen más embarcaciones”, mientras que en el Cantábrico el cerco está parado por levantamiento de bandera. Algunas unidades de flota del Cantábrico que han iniciado la campaña del verdel han decidido no salir, al comprobar cómo los precios en primera venta no pasaban de los 50 céntimos. “Imagino que todo el mundo irá parando poco a poco”, sostiene Otero, consciente también del riesgo que supone esta decisión para el resto de la cadena de valor.